En el marco del Día Internacional de la Mujer, la conversación con Lourdes Dávalos arroja mucha
luz sobre las complejidades que enfrentan las mujeres en el ámbito jurídico, donde persisten estructuras tradicionalmente dominadas por hombres. Como abogada cubana, con doble nacionalidad, dirigiendo su propia firma en España, Dávalos personifica la transformación que está ocurriendo en el sector y lo hace no mediante la adaptación de moldes preestablecidos, sino a través de la creación de nuevos espacios donde la diferencia se convierte en ventaja competitiva.
La trayectoria de la abogada, desde Uría Menéndez y hasta la fundación de Dávalos Abogados, revela que el verdadero avance no está precisamente en acceder a posiciones de poder, sino en
redefinir cómo se ejerce ese poder desde perspectivas diversas.
A pesar de que las firmas tradicionales incorporan múltiples políticas de inclusión, las mujeres abogadas siguen enfrentándose a una disyuntiva que sus contrapartes masculinas raramente experimentan: la elección entre ascender profesionalmente o atender otras dimensiones de la vida.
"El nivel de eficiencia que llega a lograr una mujer multitasking es impresionante, pero el coste es
alto", sentencia Dávalos, poniendo sobre la mesa lo que muchas piensan, pero pocas verbalizan.